miércoles, 21 de marzo de 2012

I have

Bajó del autobús a paso lento, al tiempo que el aire gélido acosaba a su ombligo sin que ella se diera por enterada.

Simple cuestión de prioridades: por encima de la necesidad de preservar la integridad de su vientre se encontraba el deseo imperioso de encontrar la libretilla que rehusaba de ser acogida por sus manos nerviosas y ciertamente escurridizas.

La llovizna comenzaba a hacer mella sobre su cuerpo enfundado en negro cuando se dispuso a anotar en el pequeño cuaderno un breve fragmento del libro que tan sólo un día antes había comenzado a leer con avidez, cuyas páginas le estaban robando el sueño y, de algún modo, la vida. El papel quedó manchado por la marca de la tinta, tres líneas torpes, y alguna que otra gota de polución comprimida, antes de ser devuelto a la mochila.

Una mirada al frente, un verde parpadeante, y una impulsiva carrera para cruzar la carretera antes de que un color y una convención se lo impidieran.

Algunas veces, su mirada se encontraba con la de otro transeúnte. Otras, ni siquiera eso era necesario para sentirse avasallada por una creciente necesidad de crear todo aquello que rápidamente florecía en su imaginación y así hacerlo real. Poder palparlo, contemplar lo que nunca llegaría a acercarse lo suficiente a esa realidad mental. Y atraparlo.

El gesto. El conté y el carbón.
Una mancha de acuarela.
Colores fríos, apagados, oscuros.
Tequila para disolver la pintura y las penas.
Y dejar a las frágiles gotas correr libres por el papel, el influjo de la gravedad.

El sexo implícito, los almendros en flor, el agua, el cielo, las ventanas, el Tú, el Yo, el amorodio y alguna especie de naturaleza invertida.

Los pensamientos corren a cuenta y riesgo del estruendo de la batería contra sus oídos, acompasando su respiración o eliminándola por completo. Las ideas fluyen a través de los sonidos más graves, entremezclados con un chillido agudo.
Cualquier otro tipo de sensación aún está por escribirse.

"Para cuando la razón es capaz de entender lo sucedido, las heridas en el corazón ya son demasiado profundas."

miércoles, 14 de marzo de 2012

Seen

Nada hay mejor que un grito bien entonado, que un mordisco en una trenza y un pellizco en el cielo, el techo bajo mis pies.

Siempre lo mismo: las palabras se agotan, los recuerdos se avivan en tu cabeza con ese rostro esperpéntico.
Una sonrisa deformada, los ojos caídos, una carcajada que revuelve las entrañas sobre un fondo verde oscuro que se retuerce en una mueca de dolor.

Hemos confundido el inconformismo con el exhibicionismo, y aquí estamos, desnudos frente al mundo. Estáticos mientras el resto gira alrededor.

Resuena un rugido agudo desde el interior, como un llanto, como un gemido. De pronto todo estalla en una lánguida agonía que se extiende suavemente, derramándose en cada resquicio de tu mente. Y sin embargo la felicidad permanece flotando sobre el pétalo de una flor de cerezo, tan leve, tan frágil. —Tan grácil.

Los hilos forman alguna clase de patrón indescriptible. Lo rechazo y al mismo tiempo me intriga. Quiero descomponerlo. Quiero...
...Pero nada llega. Nada es suficiente. Y así, en silencio, muero.
Que no se pierda la alegría ni el ánimo.

It's not enough.
I need more.
Nothing seems to satisfy.
I said, I don't want it.
I just need it.
To breathe, to feel, to know I'm alive.

domingo, 11 de marzo de 2012

It

Busco en ti la inspiración que me ayude a reescribir lo que leo tras tus ojos vidriosos, reflejados en un ventanal que hace las veces de espejo.
Te admiro tras él, mientras tú te deshaces en el suelo, casi inerte.

Una mano extendida al infinito, implorando la ayuda que nunca llega.
El rostro hundido en la penumbra que queda bajo tus cejas.

Piel oscura, roída por el sol, desgastada por todo aquello que te persigue y que quieres dejar atrás; es tu único límite, esta vida, qué vida — a dónde me ha llevado, imagino que pensarás. Y suelo divagar sobre las reflexiones que inundarán tu embotada cabeza al tiempo que ves pasar una hilera de piernas deambulando a un ritmo mecánico por estas húmedas calles que se han convertido en tu ruina y tu hogar.
De qué sirve alzar la mirada si ellos no (te) miran, directamente no (te) ven.

"Otro más y otro".
"Sólo deseo no tener que verme en tu situación".

Pues si (te) miran, lo hacen con desprecio, rara vez con compasión.
Será el hedor de la miseria, que espanta hasta al más fuerte.

Quisiera conocer tu historia, si mi tiempo fuera mío de algún modo.

martes, 6 de marzo de 2012

All.

Hemos traspasado la frontera, quebrantado el horizonte, derruido sus puertas y reducido la sombra a un vaso de absenta.

Antes de ser para ser nadie, antes de ser para nadie, fuimos agua, fuimos arena. Pues somos barro, lodo y mierda. Llenamos los resquicios de una vasija en proceso de restauración. No hace más que quebrarse y nosotros caemos con ella.

Pero en algún lugar en medio de esta locura, ya sea en tu cama o en la mía, sobre la hierba o bajo el cielo, existe algún tipo de calma con aspiraciones intemporales. He dejado el alcohol para darme a la droga más dura. (¿La que más dura? — ¿La que madura? — La quemadura). Y no quiero volver atrás.


Cederé mis espirales al cielo, al espacio y a alguna galaxia lejana. Que se las lleven lejos, no quiero volver a saber nada de ellas.
Y si llueve dolor o alguna clase de llanto se abre paso entre mis pulmones, en mi pecho, cerraré los ojos y me refugiaré bajo tu paraguas. Siempre en medio de la misma calle gris que sólo tú sabes llenar de verde.


Que la vida se haga con todo este alquitrán.
Dame un árbol sobre el que respirar.




A PLACE CALLED HATE
THE CITY OF FEAR