Miró a su izquierda, pero él ya no estaba allí. En su lugar quedaba la ausencia de la esencia y el leve recuerdo de su aroma al que se abrazó con fuerza, al aire, y así permaneció un rato, encogida sobre sí misma hasta que sus piernas se desentumecieron lo suficiente y fue capaz de levantarse.
La brisa que jugaba entre su pelo volvió a convertirse en vendaval al abrir la puerta e inundó de pronto la casa. Todo se antojaba blanco y azul, una atmósfera que la imbuía de una calma tensa, como el preludio de una tormenta.
Con pasos pausados se dirigió a la habitación de al lado, pero ella tampoco estaba allí. Había pasado toda la noche soñando con su suavidad y su dolor, deseaba abrazarla con todas sus fuerzas, decirle sin palabras que no pasaba nada y que todo iba a salir bien, que estaba a su lado y que la quería tanto que no la iba a dejar marchar, pero en aquella casa no había absolutamente nadie.
Se dejó caer en el suelo. No había nada que hacer. Como si el tiempo se hubiese detenido en una eternidad miserable. Y sin embargo transcurría a un ritmo frenético.
Perdió las ganas y el sentido contemplando el cielo que se alzaba tras el blanco techo que parecía diluirse por momentos debido al calor asfixiante que invadía su cuerpo, abriendo heridas a arañazos.
Is it night or day?
There's beauty anyway
But if it's dark inside
It's dark outside