Algo más que un simple compromiso, una palabra vacía que nos une en tensión. Es todo lo que queda, aparte de la lluvia. Aunque a veces me pregunto si realmente hubo algo más en algún tiempo que desconozco.
No eres tú.
No soy yo.
No somos nadie, pero somos todo. No para el otro —que no existe—, sino para nosotros mismos.